La jornada, celebrada el 29 de septiembre en la sede de BUILD:INN y en formato híbrido, planteó cómo pasar de acciones formativas aisladas a itinerarios ligados a cada rol, a la ISO 19650 y al ciclo de vida de los activos.

Incluir requisitos BIM en un pliego no garantiza que la entidad que licita sepa qué hacer con la información que recibe. De esa distancia entre pedir BIM y tener capacidad para gestionarlo partió la jornada «La estrategia de formación BIM para transformar la gestión pública», impartida por David Barco Moreno, de Berrilan, dentro del Plan BIM Euskadi.
Lo que dicen las licitaciones
Barco presentó datos del Observatorio de la Construcción de Euskadi sobre la licitación pública en Euskadi. De las 16.622 licitaciones analizadas, 216 incorporaron metodología BIM, el 1,3 % de los expedientes. Esos contratos, sin embargo, sumaron 960,5 millones de euros, el 15,06 % de un presupuesto cercano a los 6.380 millones.
De las 16.622 licitaciones analizadas en la Comunidad Autonoma Vasca, 216 incorporaron metodología BIM
La lectura es clara: BIM se concentra en los contratos de mayor importe. Por eso las administraciones necesitan personal capaz de definir requisitos proporcionados, revisar lo que se entrega y aprovechar después esos datos.
Seis perfiles, seis necesidades
Uno de los principales resultados de la jornada fue la definición de una relación directa entre perfil, responsabilidad, competencia y formación. El punto de partida no debe ser el catálogo de cursos, sino las decisiones y tareas que cada persona debe asumir. La idea que atravesó toda la sesión es que no todo el mundo necesita saber lo mismo. El punto de partida no es el catálogo de cursos, sino las decisiones que toma cada persona en su puesto.

La dirección necesita una visión de gobernanza, gestión del cambio y riesgos, no dominar herramientas de modelado. Contratación debe traducir las necesidades de la entidad en requisitos claros y evaluables, desde el pliego hasta la valoración de ofertas. Quien gestiona la información trabaja con el CDE, el BEP, los flujos de revisión y los principios de la ISO 19650. Los equipos técnicos producen modelos, datos y documentación con criterios de calidad compartidos. La supervisión valida entregables y gestiona incidencias, apoyándose en formatos abiertos como IFC, BCF e IDS. En operación y mantenimiento, la información debe conectarse con inventarios, GIS o GMAO, y la formación en este ámbito tiene que empezar antes de la entrega del activo.
Más allá del software
La formación no es una línea paralela del Plan BIM Euskadi. Es lo que permite que la estrategia, los procesos y la tecnología lleguen a contratos y activos reales. Por eso tiene que cubrir todo el ciclo de vida: planificación, contratación, proyecto, ejecución, entrega, operación y mantenimiento. En cada fase cambian los agentes y las decisiones, y formar solo en herramientas de modelado deja fuera la mayor parte del proceso. Con las plataformas ocurre algo parecido: un CDE aporta valor cuando detrás hay reglas, flujos y responsabilidades compartidas.
Un itinerario en seis fases
La estrategia presentada se organiza en seis fases y busca evitar dos errores habituales: formar sin conocer las necesidades reales y medir la formación solo por las horas impartidas.
- Diagnóstico. Analizar objetivos, contratos piloto, perfiles, experiencia y carencias de la entidad para obtener un mapa de capacidades y prioridades, no un catálogo de cursos.
- Sensibilización. Construir un lenguaje común sobre BIM, gestión de la información y responsabilidades.
- Capacitación por rol. Formar a cada perfil (dirección, contratación, coordinación, producción, supervisión u operación) en lo que su función requiere.
- Aplicación. Llevar lo aprendido a contratos reales, con los pliegos, modelos, procedimientos y entregables de la propia organización.
- Acompañamiento. Dar soporte durante la aplicación para resolver dudas, revisar resultados y ajustar procedimientos.
- Actualización. Incorporar nuevos estándares, herramientas y lecciones aprendidas como parte de un proceso de mejora continua.
El éxito, por tanto, no se mide en horas ni en asistentes, sino en requisitos mejor definidos, entregables bien revisados, menos incidencias, datos que se reutilizan y equipos más autónomos.
El contenido especializado se organiza en nueve módulos, desde los fundamentos y los requisitos de información hasta la gestión del activo, que cada perfil combina con distinta profundidad.El contenido especializado se organiza en nueve módulos, desde los fundamentos y los requisitos de información hasta la gestión del activo, que cada perfil combina con distinta profundidad.
Horizontes 2027, 2030 y 2035
El Plan BIM Euskadi escalona esta capacitación en tres etapas. En el horizonte 2027, formación básica en BIM, ISO 19650 y uso de CDE, con un nivel de referencia equivalente a Fundamentos de buildingSMART. En 2030, formación intermedia en gestión de la información, coordinación e interoperabilidad, próxima al nivel Especialista. Y de cara a 2035, nuevos itinerarios vinculados a la inteligencia artificial, la sostenibilidad y la gestión digital.
La sesión repasó también la oferta disponible, parte de la cual puede consultarse en la plataforma de formación de BIM Euskadi, y la evolución del Título de Especialización BIM en Gestión Pública, desarrollado con Gobierno Vasco, Visesa, Alokabide y Berrilan, hacia el Máster BIM de Gestión de la Información en Entornos Públicos y Privados.
Esta jornada continúa el trabajo de la sesión «Avanzando con la ISO 19650 en Euskadi: experiencias reales y próximos pasos». ¡Recupera la jornada!
Consulta la presentación completa
La presentación de la jornada reúne la hoja de ruta, los datos de contratación pública, la matriz de perfiles y competencias, los itinerarios de capacitación y diferentes recursos formativos. Consulta aquí la presentación